martes, 10 de junio de 2008

El saber, hacer y convivir

El país vive un momento en que la educación está en discusión, se está haciendo uso de una metodología participativa de construcción colectiva del currículo, para garantizar una educación integral en todas las etapas de la vida y el desarrollo de un ser social. Es decir, lograr una educación que sea útil desde la infancia hasta la vejez. Los tres grandes productos curriculares serían, el saber, que obedece al eje cognitivo, el hacer, al eje lúdico y el convivir, al eje afectivo.En el debate curricular se plantea, que las escuelas también funcionen como espacios del quehacer comunitario, y que los docentes deben estar comprometidos socialmente, es decir, que el papel de la comunidad como factor del control social en el marco del nuevo proyecto educativo y pedagógico, afianzando lo nacional, vaya a lo universal sin desconocer nuestras raíces. Los actuales responsables de las políticas educativas del Estado, están empeñados en garantizar la educación como un derecho humano fundamental.Para tener una idea más clara de los componentes curriculares, el cognitivo, estimula, promueve y desarrolla la inteligencia. El lúdico (el juego), se relaciona con la formación para el trabajo que debe concluir en el hacer; y finalmente el afectivo que inculca el amor a la escuela, la familia, el sentido de identidad, y el convivir.Aristóbulo Istúriz, conocedor también del pensamiento robinsoniano, expresa que en este nuevo sistema educativo, el ser, es más importante que el tener como valor, “estamos sustituyendo el individualismo por el concepto del ser social, estamos sustituyendo la competencia por la solidaridad”. Afirma, también, que se está frente a un proceso de construcción y que los errores son parte de esa construcción, pues el firme propósito en el cambio, es democratizar la educación.Toda esta concepción del nuevo sistema educativo, está acompañada de una gran preocupación por la alimentación de los niños, niñas y adolescentes venezolanos, pues “el que no come, no aprende”, considera Istúriz. Es por esto, que se siguen una serie de planes para garantizar la nutrición a los estudiantes, como el Programa de Alimentación Escolar y Complemento Alimentario. “Si la educación es de calidad, tiene que servirnos para liberarnos y desempeñarnos en un esquema de desarrollo sustentable, donde no se destruya el ambiente y preservemos los recursos a las nuevas generaciones. La educación tiene que ser útil para tener conciencia solidaria”.Asimismo, el Ministerio de Educación y Deportes cuenta con una dotación de libros, para ir logrando estos objetivos, por ejemplo, se tiene previsto entregar 21 libros que contienen parte de lo que es la cultura de los 34 pueblos indígenas que existen en nuestro país. Aparte de los textos importantes que hay en sistema Brailer para los venezolanos con discapacidad visual. Con esto se pretende lograr que la educación esté al alcance de todos.país vive un momento en que la educación está en discusión, se está haciendo uso de una metodología participativa de construcción colectiva del currículo, para garantizar una educación integral en todas las etapas de la vida y el desarrollo de un ser social. Es decir, lograr una educación que sea útil desde la infancia hasta la vejez. Los tres grandes productos curriculares serían, el saber, que obedece al eje cognitivo, el hacer, al eje lúdico y el convivir, al eje afectivo.En el debate curricular se plantea, que las escuelas también funcionen como espacios del quehacer comunitario, y que los docentes deben estar comprometidos socialmente, es decir, que el papel de la comunidad como factor del control social en el marco del nuevo proyecto educativo y pedagógico, afianzando lo nacional, vaya a lo universal sin desconocer nuestras raíces. Los actuales responsables de las políticas educativas del Estado, están empeñados en garantizar la educación como un derecho humano fundamental.Para tener una idea más clara de los componentes curriculares, el cognitivo, estimula, promueve y desarrolla la inteligencia. El lúdico (el juego), se relaciona con la formación para el trabajo que debe concluir en el hacer; y finalmente el afectivo que inculca el amor a la escuela, la familia, el sentido de identidad, y el convivir.Aristóbulo Istúriz, conocedor también del pensamiento robinsoniano, expresa que en este nuevo sistema educativo, el ser, es más importante que el tener como valor, “estamos sustituyendo el individualismo por el concepto del ser social, estamos sustituyendo la competencia por la solidaridad”. Afirma, también, que se está frente a un proceso de construcción y que los errores son parte de esa construcción, pues el firme propósito en el cambio, es democratizar la educación.Toda esta concepción del nuevo sistema educativo, está acompañada de una gran preocupación por la alimentación de los niños, niñas y adolescentes venezolanos, pues “el que no come, no aprende”, considera Istúriz. Es por esto, que se siguen una serie de planes para garantizar la nutrición a los estudiantes, como el Programa de Alimentación Escolar y Complemento Alimentario. “Si la educación es de calidad, tiene que servirnos para liberarnos y desempeñarnos en un esquema de desarrollo sustentable, donde no se destruya el ambiente y preservemos los recursos a las nuevas generaciones. La educación tiene que ser útil para tener conciencia solidaria”.Asimismo, el Ministerio de Educación y Deportes cuenta con una dotación de libros, para ir logrando estos objetivos, por ejemplo, se tiene previsto entregar 21 libros que contienen parte de lo que es la cultura de los 34 pueblos indígenas que existen en nuestro país. Aparte de los textos importantes que hay en sistema Brailer para los venezolanos con discapacidad visual. Con esto se pretende lograr que la educación esté al alcance de todos.